En la amplia literatura que se ha difundido en los últimos años sobre la Maca, hay una serie de datos que no concuerdan con la realidad y van desde los datos sobre la forma de sembrar, cosechar y secar la maca, los contenidos químicos que no tiene, las aplicaciones para determinadas condiciones de salud que no se dan, así como los beneficios que produce, y aún el mismo nombre científico de Lepidium Meyenii Walpers, que no corresponde a la Maca, pues el verdadero es Lepidium Peruvianum Chacón; hasta los datos históricos donde a partir de una suposición que se toma como cierta se hacen luego toda una serie de afirmaciones, como por ejemplo que en el tiempo de los incas se usaba como un alimento para las tropas imperiales o era un alimento de la nobleza, pues si no tuvieron escritura no se ve cómo toman esta aseveración como un dato histórico. De estos primeros errores que se toman como fuentes, los demás que escriben sobre la Maca, difunden los datos erróneos creando una confusión, cuando su labor debería ser precisamente la contraria, aportar nuevos conocimientos para ubicar la Maca en el sitio que le corresponde, describiendo la bondad de sus cualidades, que son muchas. Se impone el manejo ponderado de los datos como referencia histórica sin utilizarlos fuera de su contexto.
Referencias desde los albores de la conquista española:
Historia, narración y exposición verdadera de los acontecimientos pasados y cosas memorables. Nos interesa decir desde cuándo se menciona esta planta. Hay escrituras, hay fechas. Los españoles invasores Ilegaron a Tumbes en 1527 en pos del oro incaico, se adueñaron de tierras y personas y se las repartieron como botín de guerra de un solo bando. Puede resumirse el resultado en la trágica frase atribuida al educado Atahualpa: "Trocósenos el reynar en vasallaje" y establecieron desde aquí y para siempre la pesada carga de los tributos que a través de todos los tiempos fue motivo de protestas e insurrecciones aplastadas muchas veces a fuego y sangre, tómese a José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, como uno de los ejemplos.
Es en una relación de los tributos que debían pagar los "lndios", cada año, a los encomenderos españoles, ominosa lista en la que se encuentra, entre muchísimos otros tributos como el oro, la plata, coca, ropa, lana, llamas, aves, maíz, huevos, papa; mencionada por primera vez la MACA. Así, con este nombre, no con maino ni ayac willcu ni maca-maca ni ayac chichira. Y después en una serie de relaciones de los visitadores y los cronistas a partir de la segunda oleada de los españoles.




